Ayer por la noche teníamos una cita.
Los jefes Afrei y Belgorath habían organizado el torneo de la serpiente y acudimos prestos a su llamada. Algun@s más que nada por curiosidad.... que se tornó en avaricia cuando escuchamos que habría tres premios para quienes ganasen.
Todos a crear un personaje nuevo de la horda en otro servidor: un guerrero tauren, si, ese, el de los cuernos. Muy propio para Miss.
Tras un breve briefing nos lanzamos a la carrera. Hay que reunir 5 tabardos en 3 ciudades diferentes. Primera muerte en menos de 5 segundos de carrera. Había unos perros con muy malas pulgas y aunque no he sido el único que ha muerto devorado si he sido el único que ha vuelto pacientemente desde el cementerio a por su cuerpo en vez de rezar al angelote.
Llego a la primera ciudad en última posición y no encuentro al que vende los tabardos por ningún sitio. Debo estar cegato porque casi todos los demás ya han conseguido el suyo y se disponen a coger el zepelín que les llevará a la siguiente ciudad. En un alarde de estrategia decido seguir a alguien suponiendo que habrá olvidado comprar el tabardo porque corre en dirección contraria al resto. Efectivamente. Primer objetivo conseguido.
Veo aproximarse el globo así que empiezo a correr hacia un puente de madera que parece conducir al muelle. Error. El puente no empieza donde se suponía. Tengo que dar una vuelta y entrar dentro de una casa, subir una escalera, recorrer el puente y atravesar una tarima de madera..... demasiado tarde. Mi globo se ha escapado aunque inexplicablemente no ha sido sólo a mi. Todavía hay esperanza.
Se produce un reagrupamiento mientras esperamos la llegada del zepelín y el director de carrera nos llama al orden: alguien ha utilizado un medio de transporte prohibido así que hay que volver a empezar la carrera. Usamos la piedra y volvemos al punto de partida.
Volvemos a meternos dentro del círculo y a la orden salimos de nuevo por patas en dirección a la primera ciudad. Como ya sabemos que salir de los primeros es alimentar a los perros, algun@s optamos por lanzarnos desde lo alto de la meseta.... con idéntico resultado: muerte segura. Hay quien se ha aprendido el truquillo del rezo para ganar unos minutos pero yo no estoy en ese selecto grupo y vuelvo otra vez a recuperar mi cuerpo.
El tabardo de esta ciudad ya está en mi poder de la incursión anterior así que sólo tengo que ir al puerto y esperar el zepelín. Esta vez me sé el camino y no me pierdo pero no alcanzo a cogerlo. Fin y Ali se han ido en solitario y el resto empezamos a hacer cola para el siguiente. Para matar el tiempo nos dedicamos a partirnos la cabeza con las hachas y a romper el suelo dando furiosos pisotones. Manza ha pillado...
Unos cuantos duelos después estamos ya hartos de esperar y ni siquiera se intuye la llegada de la nave. Los que salieron los primeros ya están en la tercera ciudad y nosotros aún no hemos salido de la primera. Tendremos que correr mucho.
Por fin llega el globo y comprendemos el problema: hay un goblin perezoso dando pedales al engranaje que activa la hélice. Así no hay forma, claro. Tras una interminable travesía nos disponemos a adquirir otros tres tabardos que, en teoría, se compran todos juntos a unos intendentes que hay "entre las dos torres". Coño, como en el Señor de los Anillos. No puedo fallar esta vez.
Salgo disparado de un salto antes que el transporte se pare, justo detrás del Alf, que pese a ser un paticorto se defiende bastante bien corriendo con un tauren. Le sigo en el convencimiento de que se sabe el camino pero... un momento, aquí había que comprar tres tabardos y éste está ya montado en un grifo camino de la siguiente ciudad. Joder, algo se me ha escapado.
Los vendedores de tabardos deberían andar cerca pero no los encuentro. En el canal del chat se va anunciando la llegada de los ganadores pero eso no importa ahora. Veo que alguien sale de un ascensor y me voy para allá. Error. Zefi anda más perdida que yo y vuelve de algún sitio al que no había que haber ido. Ya que estoy me doy un garbeo por Orgrimmar, que seguro que encuentro lo que busco dando vueltas como pollo sin cabeza por aquí. Diez minutos más tarde consigo volver al punto de partida y me percato que esos dos personajes que tomé antes por jugadores resulta que son los intendentes. También encuentro un cabezón que me vende el tercer tabardo. Bien!!
Pillo el grifo a la tercera ciudad. Se sigue anunciando la llegada de participantes que terminan la carrera y cuando consigo llegar ya se confirma que sólo queda un punto por repartir, el de la décima posición. Me llevan ventaja pero no importa. La proverbial facilidad de Zefi para perderse juega a mi favor. Sólo tengo que encontrar el quinto tabardo y llegar antes que ella para puntuar. Está chupado.
Una orden por el canal de TS me despierta de mi sueño. Bel se ha cansado de esperar y me dice que use la piedra, que Zefi ya ha llegado y que no van a estar allí hasta mañana esperándome así que no me queda otra que obedecer. Mientras Fin baila subido a una piedra celebrando su victoria yo hago recapitulación de mi fabulosa carrera para intentar entender como he quedado en tan lamentable posición.
Ahora lo entiendo todo.... aunque me vista de tauren, soy ELFO.